LA LIMPIEZA EN UN HORNO PIROLÍTICO y SU ESTERILIZACION
Los hornos pirolíticos carbonizan las sustancias orgánicas a elevadas temperaturas cercanas a 500 º C, convirtiéndolas en CO2 y haciendo que se evaporen. Asimismo convierten todas las sustancias
inorgánicas y restos de suciedad por muy incrustadas que estén ( fosfatos, carbonatos y sales), en cenizas, que se pueden eliminar fácilmente con un paño húmedo cuando el horno se haya enfriado. Los hornos pirolíticos no sólo limpian sino que además esterilizan, eliminando todos los virus y bacterias que pudieran desarrollarse. Las paredes interiores están cubiertas con un esmalte de alta resistencia para poder soportar las altas temperaturas que se producen en el interior. La seguridad para el usuario es total gracias a su puerta de triple cristal y al cierre de seguridad mediante el cual la puerta se bloquea o cierra automáticamente cuando el horno alcanza los 300º C. El catalizador calefactado del horno pirolítico elimina los olores y humos facilitando la evacuación del aire caliente y la reducción de la temperatura de salida de vahos( sistema de ventilación forzada).
Una vez activado, el ciclo de limpieza dura aproximadamente 90 minutos, aunque puede ser programado hasta un máximo de 3 horas según el grado de suciedad del horno. Se aconseja realizar la operación de pirólisis cada 6/8 cocciones o usos del horno. Antes de poner en funcionamiento el programa de pirólisis, se recomienda sacar todos los accesorios del interior para evitar que se dañen.
Además, los hornos pirolíticos se caracterizan por tener bajos valores de consumo eléctrico (Clase A) por lo que el usuario no tiene que preocuparse por el coste de la limpieza.